CP MIRALVALLE, CAMPEÓN (OFICIOSO) DE LA ZONA NORTE
El Club Polideportivo Miralvalle se ha proclamado (oficiosamente, a la espera de la inminente confirmación oficial) campeón del Grupo Norte del Trofeo Diputación de Cáceres por cuarto año consecutivo.
Pese a que, lamentablemente, los hechos extradeportivos ensombrecieron lo que fue un buen partido de baloncesto, intentaremos hablar en esta crónica de lo meramente deportivo, es decir, de los 39:59 minutos de partido.
El partido, disputado en el Pabellón Universitario de Plasencia, neutral a pesar de lo que se diga, enfrentaba a los dos mejores conjuntos de la Zona Norte actual y tradicionalmente. Un buen ambiente en la grada y dos equipos motivados, hacían presagiar un partido duro y disputado.
Y así fueron los dos primeros periodos. Aunque Miralvalle empezaba pegando primero encontrando un perfecto equilibrio entre su juego interior y exterior, CB Chinato sabía responder y no debaja que nos fuésemos demasiado en el marcador. Los ataques superaban con cierta facilidad las defensas planteadas por ambos conjuntos (individual en Miralvalle y zona 3-2 por parte visitante) y se veían ataques por momentos brillantes por un lado y por otro. A mediados del segundo cuarto cogimos la que era máxima renta hasta entonces, 7 puntos, pero Chinato supo reducir esta desventaja hasta los 2 puntos cuando sonó el bocinazo del descanso, dejando el luminoso en 44-42 para los nuestros. Todo habría de decidirse en los segundos 20 minutos.
Y éstos no pudieron empezar peor para nuestros intereses. Chinato tuvo unos minutos de lucidez en los que pudo anotar con facilidad; y su defensa cerrada no permitía canastas fáciles. Nuestro equipo entró en una espiral de mal juego, caracterizándose por el desorden y las continuas precipitaciones. Así, alentados por su público, su buen hacer, el hecho de que el cuarto empezara con 7 faltas a 1 en nuestra conta, fueran o no (con 2 técnicas en estos minutos includias) y que no encontrábamos la manera de jugar, la desventaja se fue hasta los 15 puntos mediado el tercer cuarto. La victoria se ponía cuesta arriba. Sin embargo, es en esos momentos cuando nuestro equipo demuestra todo su casta y orgullo; en un momento en que otros se habrían venido abajo, Miralvalle supo reaccionar una vez más y sacar a relucir su mejor versión; apretando en defensa y controlando el rebote defensivo empezamos a desarrollar un mejor juego, corriendo cuando se podía y atacando con paciencia las demás posesiones. Así, la amplia desventaja se fue reduciendo hasta finalilzar estos 10 minutos con 3-4 abajo, creo recordar, pero con la moral por las nubes y con el camino sobre qué es lo que había que hacer, marcado.
El último periodo empezó con los dos finalistas nerviosos, ninguno quería cometer muchos errores que pudieran provocar tirar por la borda el trabajo realizado en los 30 minutos anteriores. El marcador oscilaba con cortas ventajas para ambos equipos, ninguno se despegaba en el marcador e iban a aguardar unos últimos instantes de infarto. A falta de un minuto aproximadamente, y con nuestro equipo mandando por 2 puntos, Chinato erró 2 de sus ataques; con el rebote defensivo controlado por los nuestros, tuvimos posteriormente 2 tiros libres para poder sentenciar la final, pero se fallaron y ellos empataron merced a otros 2 tiros libres. Con el partido empatado, tendríamos una última posesión para evitar la prórroga, pero el último triple no entró y los árbitros señalaron una falta personal cometida sobre un jugador de nuestro equipo, que prácticamente había cogido el rebote ofensivo. A falta de 1 segundo, habríamos de tirar 2 tiros libres, pero el partido fue suspendido ante la negativa del equipo rival a seguir jugando y por otra serie de acciones desafortunadas.
Ahora, estamos a la espera de que el Comité de Competición decida sobre el caso y nos proclame oficialmente campeones. Lo que ocurrió a partir de ese minuto 39 y 59 segundos, lo contaremos en otro post de opinión personal.